viernes, 7 de noviembre de 2014

¿Realmente velamos por nuestra propia seguridad?



Para entender como estimamos nuestra propia seguridad necesitamos analizar nuestros riesgos, cómo? Podemos aplicarnos un análisis de riesgos personal? Claro que si, al tener conocimiento pleno y sensato de los peligros presentes en nuestro entorno; técnicamente es el conocimiento de las amenazas a las cuales uno puede enfrentarse diariamente por causa de los diferentes factores delictivos que ya son rutinarios en nuestra vida que en verdad no nos generan la alerta que debería en nuestra realidad, debemos conformar en tres áreas fundamentales los factores que definirán nuestra seguridad en sí, es decir; el social, el familiar y el personal. Cada área es susceptible a sufrir algún percance que nos afectan física, económica, moral, emocional y legalmente, y el primer paso para evitarlos es reconocerlos.

Todos somos vulnerables y potenciales víctimas de accidentes, asaltos, secuestros, extorsiones, muertes, mas sin embargo el principal problema es que tendemos a pensar que estamos exentos por razones diversas, como la posición y prestigio que se tiene en el círculo social, por el cobijo que supuestamente se da al interior del círculo familiar o porque simplemente caemos en el error de confiar en que podemos manejar cualquier situación de la mejor manera, todas estas justificaciones erróneas nos generan el momento buscado por los delincuentes y que es regalado por nosotros: La oportunidad, escenario que brinda el momento más vulnerable de lo que ya se es.

La gente rehúsa ser víctima, por lo que entiende también que la mejor manera de prevenir es sacrificar por seguridad como una fórmula de evitar el ser víctima de la circunstancias. En ese rehusarse, las personas anteponen muchas evasivas: "yo he vivido toda mi vida aquí", "mi carro tiene alarma", "¿Qué ladrón se interesaría en mis cosas?", "yo no ostento riqueza", "se dónde está mi hijo ahora" etc. Pero cada argumento no es más que un recurso evasivo de la realidad que tarde o temprano, con la punta de una pistola o la mirada intimidatoria de un ladrón socavaran nuestra eficaz estrategia de seguridad.

Retomando nuestras áreas fundamentales podremos identificar los momentos de oportunidad que serían nuestra herramienta primaria en el prevenir cualquier situación riesgosa, en el área social debemos ver los lugares que visitamos para el esparcimiento y la recreación, así como nuestra manera de trasladarnos hacia los mismos, las actividades que realizamos en estos lugares deben ser observados con objetividad ya que desde el lugar donde nos estacionamos genera a jugar un papel fundamental en la minimización de oportunidades, el plástico sobre el efectivo, evitar lugares solos y apartados, en todo momentos evitar las confrontaciones o tumultos, en el área familiar debemos ser un poco más formal que en la social ya que nuestra herramienta no es moldear situaciones sino manejar información, como por ejemplo; conocer los amigos de tus hijos y familiares manejar direcciones y teléfonos, no suponer saber. Y para el área personal tendremos que establecer ejercicios para un manejo de situaciones y como llevarlas, es el plantearse una situación imaginaria y ver los factores que pudiesen alterarlas a fin de tomar conciencia de la presencia latente de los mismos y evitarlos, tus tres áreas te darán tus tres herramientas para el manejo de tu seguridad comportamiento, información y planificación.

sepa que en el 75 % de los robos, hurtos, estafas y secuestros, hay participación directa o indirecta de PERSONAS CERCANAS A UD. ? ( empleados, conserjes, vecinos, secretarias , amigos, chóferes, vigilantes, domésticos , ex trabajadores; etc. ).

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